Monitoreo de actividad eléctrica para clubes de golf
Monitoreamos permanentemente la actividad eléctrica alrededor del club y alertamos al personal cuando se alcanzan los criterios definidos para esa cancha. Un sistema instalado en el propio club, con monitoreo en tiempo real, alertas y registro de eventos.
Una descarga detectada a 38 km puede dar tiempo para actuar antes de que la tormenta llegue a la cancha.
Registro real de un sensor nuestro durante la tormenta del 01/08/2026. La celda descargó rayos en forma sostenida en el sector 133°–136° durante varios minutos.
El tiempo que ganás
Una celda de tormenta suele moverse a 40–60 km/h, aunque puede cambiar de rumbo o disiparse. Si la primera descarga se detecta a 60 km y la celda avanza hacia el club, el margen para actuar puede rondar la hora. Despejar 18 hoyos lleva 15 minutos.
El esquema es un ejemplo con una celda avanzando a 50 km/h en línea recta hacia el club; en la realidad la velocidad y el rumbo varían. El sensor detecta descargas mucho más lejos que 60 km: mostramos los últimos 60 porque son los que cambian una decisión. Los umbrales de 30 y 15 km se definen con el club en la instalación, según el tiempo real que lleva evacuar la cancha.
Por qué acá y no en otro lado
La Cuenca del Plata es la segunda región del mundo con más caída de rayos por año.
Servicio Meteorológico NacionalMuertes por año en Argentina asociadas a tormentas eléctricas, según estimaciones citadas por el SMN.
Servicio Meteorológico NacionalDistancia a la que un rayo puede caer desde el núcleo de la tormenta, con cielo despejado sobre la cabeza.
National Weather Service, EE.UU.Cayeron las muertes por rayos en canchas de golf de EE.UU. desde que se sistematizó el aviso y la concientización. Avisar funciona.
NOAA / National Weather ServiceUn dato que conviene mirar de frente: casi la mitad de las muertes por rayo en canchas de golf de EE.UU. entre 2006 y 2023 ocurrieron con la víctima refugiándose bajo un árbol. No es que la gente ignore el peligro. Es que se entera tarde y toma la peor decisión disponible.
Cómo funciona
Recorremos el predio buscando el punto con menos ruido eléctrico: lejos de tableros, motores de riego, tendidos de media tensión y antenas. Montamos la antena de nuestro sensor, establecemos la conectividad y la dejamos calibrada. La instalación la hacemos nosotros, de punta a punta.
El sensor registra las descargas nube-tierra y devuelve distancia y dirección de cada una. Con la secuencia de varias descargas calculamos hacia dónde se mueve la celda y a qué velocidad.
Pantalla en el proshop, en la oficina de golf y/o en la sala de máquinas o la superintendencia, así como avisos por WhatsApp, Telegram o mail a cada responsable cuando la actividad cruza los umbrales acordados. El club define cuántos usuarios quiere y qué recibe cada uno —golf, pileta, tenis, mantenimiento, seguridad—, todos con su propio acceso a la plataforma. Si hay sirena o sistema de audio, lo podemos también dejar conectado.
La plataforma
La persona que decide suspender el juego no es meteoróloga. Por eso la pantalla principal responde una sola pregunta: ¿se sigue jugando o no?
Cómo llega el aviso
La persona que decide suspender casi nunca está sentada frente a una computadora: está en el hoyo 7, en el taller o atendiendo a un socio. Por eso el aviso sale a buscarla. Cada responsable elige por dónde quiere recibirlo y a partir de qué nivel de alarma.
El aviso llega donde el encargado ya está mirando, con la distancia y el nivel de alarma.
Para el grupo del staff: golf, mantenimiento y seguridad se enteran todos en el mismo momento.
Útil para la comisión directiva y para que quede constancia escrita de cada aviso emitido.
En el proshop, la oficina de golf o la superintendencia. Siempre a la vista, sin que nadie la consulte.
Si el club tiene sistema de sonido, lo dejamos conectado para avisar a los jugadores en cancha.
Si el club ya tiene app de socios o sistema de gestión, le damos acceso a los datos para integrar el estado donde ya trabaja.
Los canales y los umbrales se configuran club por club. El encargado de cancha puede recibir todo desde el nivel amarillo, y la comisión directiva solo el resumen del evento cuando terminó.
Volver a jugar
Sin un criterio claro, la vuelta al juego se decide mirando el cielo, y casi siempre se espera de más. El sistema cuenta 30 minutos desde la última descarga dentro del rango —la recomendación habitual en seguridad ante tormentas— y avisa cuando el conteo llega a cero.
Transparencia
Ningún sistema de alerta es 100% infalible. Por eso preferimos explicar los alcances y los límites con claridad desde el principio: es la única forma de que el club arme un protocolo que realmente funcione.
Planes
Los dos planes funcionan igual: un pago inicial que cubre la instalación y la puesta en marcha, y un abono mensual que cubre la conectividad, la plataforma y el soporte. Las antenas se entregan en comodato, así que el equipo sigue siendo nuestro y el club no carga con la importación, el mantenimiento ni el recambio. Armamos la propuesta con los valores para tu club después de la visita.
Detección de rayos con distancia y dirección. Es lo que necesita la enorme mayoría de los clubes.
Suma un sensor de campo eléctrico atmosférico. Permite detectar condiciones eléctricas que pueden anticipar una descarga, incluso cuando la tormenta se desarrolla sobre el propio club.
La propuesta se arma después de la visita técnica, porque el valor depende del tamaño del predio, del punto de montaje y de si hay energía disponible en ese lugar. Eventuales trabajos de obra civil o tendido eléctrico se cotizan aparte.
Preguntas
Porque el club no compra un equipo, contrata un servicio. Traer un detector a la Argentina implica importación, despacho y quedarse después sin garantía ni servicio técnico local. Las antenas se entregan en comodato: el equipo sigue siendo nuestro, lo instalamos, lo mantenemos y lo reemplazamos ante cualquier falla externa. El abono mensual cubre la plataforma, la conectividad, el soporte y ese respaldo. Lo único que hace el club es usar el sistema.
Sí, el sensor necesita salida a internet para reportar. Si el punto de montaje no llega el wifi, lo resolvemos con un enlace o con conexión celular; eso se define en la visita y va incluido en el abono mensual.
Donde menos ruido eléctrico haya. Los enemigos son los tableros, los motores de riego, las bombas, el tendido de media tensión y las antenas de comunicaciones. Suele quedar en un mástil sobre la casa de máquinas o en un punto alto del predio. Lo definimos en la visita, no antes.
Es exactamente el momento en que el sistema tiene que seguir andando, así que va con respaldo de batería. Y aunque se caiga el sensor, la plataforma te avisa que dejó de reportar en lugar de mostrarte una pantalla en verde.
Sí. La detección no depende de cobertura de red de terceros: el sensor está en el club y mide lo que pasa alrededor. En zonas de mucha actividad eléctrica, como el noreste o la región serrana de Córdoba, el sistema tiene todavía más sentido.
Una jornada en el predio si hay energía en el punto elegido. Después dejamos el sistema en observación un par de semanas para calibrar los umbrales con la realidad del lugar y del ruido eléctrico propio de la cancha.
Sí. Varios sensores en distintas ubicaciones se ven en la misma plataforma, y cuando hay tres o más sensores se puede cruzar la información para ubicar cada rayo con bastante más precisión que con uno solo. Si el club tiene varias sedes, conviene planificarlo desde el arranque.
Siguiente paso
Contanos cómo se maneja hoy el club cuando se pone feo: quién decide, cuánto tarda en despejarse la cancha, con qué se guían. Con eso ya podemos decirte si el sistema te sirve. Si más adelante tiene sentido, coordinamos una visita al predio.